Desde tiempos remotos, el mundo megalítico ha despertado la curiosidad de investigadores y viajeros. Un megalito, más allá de su imponente tamaño, representa una conexión con civilizaciones que dejaron huellas indelebles en piedra.
Las construcciones megalíticas no fueron simples estructuras, sino verdaderos símbolos de conocimiento y organización social. Cada bloque revela secretos de un pasado donde lo práctico se fusionaba con lo espiritual, dejando monumentos que hoy nos siguen asombrando.
El mesolítico marcó un punto de transición, en el que comenzaron a surgir formas arquitectónicas que prepararon el terreno para el mesolítico neolítico, donde se consolidaron templos, tumbas y círculos de piedra. Estas etapas muestran la evolución cultural y tecnológica de los pueblos antiguos.
Al hablar de las construcciones megalíticas y de los megalitos antiguos, surge inevitablemente la pregunta: ¿qué es un megalito y cuál es el verdadero significado de megalítico? La respuesta va más allá de la etimología: se trata de un reflejo del ingenio humano y de un misterio que aún no termina de revelarse.